Cartas al País

FUENTE: DIARIO CLARIN

Soy docente jubilado y el trago es duro para la clase media

Soy docente jubilado y el trago es duro para la clase media

No lo voté, señor Presidente. Voto a los que nunca llegan. ¿Será que creo poco en los políticos y me cruzo con aquellos que sacan porcentajes mínimos? Allá en la década de los setenta creí ser “peronista”, y hoy no lo soy. El tema es que usted llegó. Grande es el desafío. Con su “equipo” trata de remontar las malas, quizás con buenas intenciones. Parece ser que el temporal trajo también la calamidad de cierto tipo de langosta, “que come en grande y a nuestra costa” y de ahí las marchas y contramarchas en su gestión. Sus vacíos. Algunos afirman- yo no- que la suya es aún peor que la “década ganada”.

Soy jubilado docente y poco sé de economía, pero el trago es duro para la clase media a la cual pertenezco. ¿Será que el daño anterior fue tan grave? ¿Será la impericia actual para solucionar? Como sea, su desafío es muy grande en un aspecto histórico político que nace en la llamada doctrina de “gobernar para los pobres” que instaló el propio Perón. Y en tantos años que gobernó el “incierto” peronismo fue a costa de la clase media y no de la clase pudiente que siempre gana. Vea usted ese indefinible peronismo -no el de mis ideales, sino el concreto y real- de una u otra forma, proscripto o no, “¿colaboró?” para sacar a Frondizi, Alfonsín, De la Rúa e Illia. Políticos honestos si los hubo. Obviamente empujando a los mesiánicos militares que se pasaron de asesinos. Porque, los de los “cuadros” de Perón y Evita en sus paredes, querían y quieren, “gobernar para los pobres” “subsidiándolos” sin generar trabajo, robando, destruyendo y ahogando a la clase media que es el motor del país.

Señor Presidente, ¿podrá torcer ese estigma ahora que la “estampilla” peronista está perdiendo apoyo de la mayoría? ¿Podrá en esta oportunidad, ¡única!, torcer tanta corrupción e hipocresía? Los argentinos merecemos mucho más que la mediocridad vivida en tantos años. Y la cuerda está por cortarse. Señor Macri, le toca cambiar la historia contemporánea.

Jorge Luque

jorge.luque@hotmail.com

Voces, reclamos y esperas de jubilados

Acabo de cumplir 85 años y todavía no tengo novedades sobre el cobro de la retroactividad de mi juicio, iniciado hace muchos, pero muchos años, ya perdí la cuenta como también mis esperanzas. Escribo estas líneas que me brinda Clarín, con el propósito de reclamar a las autoridades competentes la pronta resolución, teniendo en cuenta que otras personas ya han cobrado el beneficio habiendo iniciado los trámites posteriormente al mío.

Jorge Iza

jorgeiza1932@gmail.com

Señores de la ANSeS, por darnos a los “viejitos” lo que nos merecemos, por ganar un poco más de dos salarios, no recibo el descuento del 100% en los medicamentos, y se jactan al hacer esto decir que “nos ahorramos mil millones al año”. Disculpe, ¿no les da vergüenza decir esto en lugar de “ahorrar con los viejos” hacerlo con “menos ñoquis, menos asesores políticos, no pagar a los diputados viajes que no hacen y que los venden, descontarle el sueldo a los que no concurren al Congreso, y dejar de hacer reuniones para halagarse entre ustedes e incrementar gastos en lugar de ahorrar con nosotros? Creo que es como el gran “filósofo” que dijo: “Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie”. Lástima, yo a le creí, señor Presidente. Ahora no sé qué pensar, si a los viejitos “nos convenía que nos robaran la plata con las coimas y no que lo hagan directo a nuestro bolsillo”.

Víctor Cao

vccgrafica@yahoo.com.ar

Los señores del Gobierno me mienten. Estoy esperando, pobre y enfermo, que me abonen las deudas que tienen en relación a mi haber jubilatorio y al fallo -sentencia firme de juicio ganado por retroactivos y reajustes varios- hace ya bastante tiempo, y sigo esperando. Alarmado escucho de los proyectos a las jubilaciones que están marchando y son peores que los de gobiernos anteriores.

Debe el Gobierno nacional revisar las jubilaciones injustas en sus haberes y de privilegio, que son de ex funcionarios y magistrados argentinos y son de cifras enormes, haberes cuantiosos que servirían para pagar los juicios a los jubilados pobres. No se nos rían más en la cara a los jubilados, tengan un poco de vergüenza, por favor.

Carlos A. Santos Aguiar

aguiarsantoscarlos44@gmail.com

“Se terminó la época de estafa al Estado y no soy tonta”, con estas palabras la entonces Presidente de la Nación pretendía justificar su decisión de vetar el 82% móvil que el Congreso acababa de reconocer a los jubilados, corría el año 2010. Mucha agua pasó bajo el puente, la ciudadanía comprueba hoy que los funcionarios de los tres poderes aumentan generosamente y en forma inconsulta sus sueldos, los de sus asesores, choferes, manteniendo sus plus por arraigo, pasajes de cortesía, generosos períodos vacacionales y la seguridad de que aunque ejercieren sus cargos por un período de cuatro años, esos ingresos privilegiados tendrán carácter de vitalicios. Duele mucho comprobar que hasta los presidiarios ganan más que aquellos argentinos que trabajaron y aportaron toda su vida alcanzando así la ansiada jubilación.

Tal vez, algún día, llegue a nuestros mayores el merecido reconocimiento, aunque para muchos, seguramente, ya será tarde…

Juan Manuel Otero

juanm.otero@usal.edu.ar

¿Quién ayuda a una maestra jubilada? Trabajó siempre como maestra, dio toda su vida por la educación de los niños, además de cuidar y luchar por su familia. Hoy, que le tocaría descansar y recibir lo que le corresponde, no lo hace por completo.

Ella tiene setenta y pico largos años, trabajó en dos escuelas , pero su error fue jubilarse en distintas etapas y desde ahí comenzó su lucha inalcanzable por recibir el porcentaje que le correspondería por dicho cargo. Ya hacen más de diez años de esto y ella, a pesar de su edad, sigue mendigando su derecho. Va de piso a piso, de oficina por oficina con una y otra planilla (el famoso trámite del arbolito se asemeja). Va de Morón a La Plata, y de La Plata a San Justo, y ni así logra obtener resultados. Es indignarte saber que algunos funcionarios pueden obtener su abultada jubilación en pocos pasos. ¿Por qué un ciudadano común no puede lograr lo mismo?

Ojalá, alguien lea esta carta y se compadezca de una maestra argentina que dejó parte de su vida entre cuadernos tizas y un pizarrón.

Adriana Leone

adrianaleone21@hotmail.com

¿Por qué el Presidente siempre va en contra de la clase pasiva? Ahora con lo que pretende ahorrar con la reforma previsional, va a financiar el pacto fiscal. ¿Por qué no reduce los salarios de los funcionarios nacionales y provinciales y de los senadores y diputados?, y por supuesto que también participen los productores y minerías, seguramente en los dos últimos son los amigos del Presidente.

Queda claro que el hilo siempre se corta por lo más delgado, total, a nosotros, los jubilados, no nos defiende nadie.

Oscar L. Membiela

oscarmembiela@yahoo.com.ar

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s