Esta Sra. Brandoni, ¿entenderá lo que significa haber aportado por mas de 30 años?

"Se ruega dejar mensaje a Boudou por favor o a Alicia Brandoni"

1 comentario

marzo 31, 2015 · 11:19 pm

Crecen las demandas de jubilados: hay 150 por día

Fuente: Diario Clarín

Demoras y trabas que afectan a un sector vulnerable. Son por ajuste de haberes y aumentaron por primera vez en cuatro años. La inflación es una de las causas. Por la gran cantidad de expedientes, se alquiló un edificio para almacenarlos.

Torres de causas. La Justicia alquiló un edificio sobre la calle Lavalle para almacenar los expedientes sorteados que esperan ingresar a las salas. Hoy suman unos 68 mil. /David Fernandez

Torres de causas. La Justicia alquiló un edificio sobre la calle Lavalle para almacenar los expedientes sorteados que esperan ingresar a las salas. Hoy suman unos 68 mil. /David Fernández

En los Juzgados de la Seguridad Social están ingresando unas 150 nuevas demandas de jubilados con el reclamo de reajuste de los haberes. Durante 2014, en promedio, fueron 130 por día. También están más activos los jueces de primera instancia que aprobaron el año pasado 180 sentencias por día a favor de los jubilados. Y los de la Cámara de la Seguridad Social, quienes resolvieron 90 apelaciones por día de la ANSeS. El menor número de sentencias de segunda instancia se debe a que las tres Salas que deben resolver estos casos tienen tres jueces cada una que deben emitir su voto individual en cada causa por disposición del Código Procesal.

Las cifras de nuevas demandas son más bajas que las registradas entre 2009 y 2011 cuando hubo un aluvión –hasta 400 por día– tras los fallos de la Corte Suprema que fijaron la actualización de los haberes entre 2002 y 2006 (caso Badaro) y de los sueldos que se toman como referencia para el cálculo del haber inicial (caso Elliff, entre otros).

Para el juez de Cámara, Luis Herrero “desde el 2009 hasta 2014 hubo una disminución de las demandas por reajuste de haberes”. Ello se debió a que entró a regir el índice de actualización semestral y a que el fallo Badaro sólo se aplica a los jubilados que obtuvieron su beneficio antes de 2002. Ahora, según Herrero, el incremento de las demandas por reajustes en 2014 obedece a “la inflación elevada y a que la Corte Suprema haya reiterado en sus últimos fallos que los haberes deben conservar una razonable proporcionalidad con los salarios de actividad. Así, se avizora un incremento progresivo de la litigiosidad por el achatamiento de los actuales haberes –muy lejos de los de actividad– y por la inflación que corroe su poder adquisitivo”.

Así las cosas, en el Fuero de la Seguridad Social hay unas 300.000 demandas de jubilados sólo por reajuste de haberes. En la Cámara hay 10.000 causas por cada Sala. Los expedientes sorteados que esperan en el edificio de Lavalle 1.441 (alquilado para almacenar expedientes) por falta de espacio físico en las Salas, suman 68.000.
En el discurso del 1° de marzo en la Asamblea Legislativa, Cristina Kirchner dijo que “luego del pico de juicios generado por los fallos Badaro y Elliff”, la ANSeS estaba pagando más sentencias, pasando de 17.992 en 2011 a 42.268 en 2014”. Y destacó que “el año pasado hubo más sentencias resueltas que nuevos juicios ingresados en la ANSeS por primera vez en años”. Esto es así pero también porque la ANSeS apela la gran mayoría de las sentencias de primera sentencia, alargando las cosas. La Presidenta agregó: “Estamos dando respuesta a ajustes que, bueno es decirlo, tampoco provienen de nuestra gestión”.

Sin quitar la responsabilidad a los gobiernos anteriores, lo real es que el grueso de los reclamos fueron por culpa de la gestión K. El fallo Badaro reajustó los haberes entre enero de 2002 y diciembre de 2006 un 88,3%, cuando el Gobierno de Néstor Kirchner otorgó un aumento general en las jubilaciones de entre el 10 y 21% para los que ganaban entonces más o menos $ 1.000 mensuales (ver Miles de jubilados…). Algo similar reparó el fallo Elliff.

De todos modos, no fueron los fallos los que generaron esos reclamos sino la decisión de Néstor Kirchner de semicongelar las jubilaciones que estaban por encima del haber mínimo. Y la de toda la gestión K que no ajusta, como ordenó la Corte, los sueldos para determinar los haberes de quienes se jubilan. A eso se agregan fallos contra la pesificación de las jubilaciones extranjeras, dispuesta por Cristina Kirchner.

En promedio, las sentencias que se están pagando rondan los $ 200.000 por jubilado, a lo que se agrega el reajuste del haber –ya sea jubilación o pensión– de acuerdo al monto que determina cada sentencia.

¿Cuánto dura un juicio de reajuste de un jubilado?, le preguntó Clarín a Graciela Stasevich, la abogada del caso Badaro. “Sin perjuicio de las particularidades de cada tribunal, podemos afirmar que la duración de un proceso es de más o menos 7 años, salvo algunos casos excepcionales en donde el ANSeS no apela”. Sólo los primeros dos años se tardan en obtener una sentencia de primera instancia.

Stasevich explicó que dado que el fallo Badaro abarca el período que va de enero 2002 a diciembre 2006, los jubilados que no iniciaron el reclamo ya son pocos. Ahora la mayoría demanda el recálculo del haber inicial, el recálculo de la PBU (Prestación Básica Universal) y la inconstitucionalidad de los topes de las jubilaciones vigentes desde 1994 en adelante. Aquí el argumento es que el jubilado pudo haber hecho antes de esa fecha aportes por encima de los topes que no son tenidos en cuenta al momento de obtener la jubilación. También hay demandas por el descuento del impuesto a las Ganancias, con fallos favorables apelados por la ANSeS, y recursos contrarios a la pesificación de las jubilaciones en moneda extranjera de jubilados de Italia y otros países que viven en la Argentina, también con sentencias favorables a los demandantes apeladas por la ANSeS o el Gobierno.

Miles de jubilados, a la espera de que decida la Corte

Un buen número de jubilados sigue esperando que la Corte Suprema extienda el fallo Badaro a todos los que les corresponde, hayan iniciado o no juicio contra la ANSeS, tal como lo viene reclamando la Defensoría del Pueblo desde 2008.

El fallo Badaro de la Corte Suprema estableció que entre enero de 2002 y diciembre de 2006 el reajuste de haberes debió haber sido del 88,3%, de acuerdo a la evolución de los salarios. Sin embargo, en ese período los aumentos generales que dio el Gobierno fueron del 11% y 21%. La diferencia implica ajustes en los haberes de entre el 55 y 69%.

En base a ese fallo, y para evitar que cada jubilado tuviese que hacer un juicio individual en relación a un reclamo sobre el que ya se expidió la Corte Suprema, la Defensoría del Pueblo presentó una demanda de “acción colectiva” para que todos los jubilados cobraran por igual, hubieran hecho o no un juicio. Pero como el pronunciamiento del Alto Tribunal se fue demorando, las demandas judiciales individuales fueron creciendo.

En dos oportunidades, y en relación a esta demanda de “acción colectiva”, la Corte Suprema le pidió a la ANSeS que le presentara un informe económico financiero. ANSeS respondió que no podría cumplir un fallo “colectivo”, aunque al mismo tiempo sostiene que cuenta con superávits. Hasta ahora la Corte no se pronunció.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Aunque tengas un gobierno que te desprecia, no te decaigas nunca… seguí adelante…

2 comentarios

marzo 30, 2015 · 8:21 pm

La mitad de la gente con ingresos vive con menos de $ 5 mil al mes

DATOS DEL INDEC. Son 11,5 millones. Esto incluye a jubilados, asalariados, autónomos, titulares de planes o los que cobran una renta.

La mitad de la gente con ingresos vive con menos de $ 5 mil al mes

El mapa de la distribución del ingreso no solo muestra una fuerte desigualdad. Marca que mucha gente dispone de ingresos muy bajos y, en algunos casos, insuficientes. La estadística oficial dice que la mitad de las casi 23 millones de personas que tienen ingresos -sea porque trabajan, cobran una jubilación o disponen de una renta- reciben menos de $ 5.000 por mes.

Son datos del INDEC del IV Trimestre de 2014 difundidos ayer y proyectados a todo el país. Un año atrás, esa cantidad de gente recibía menos de $ 4.000.

Así, la mejora nominal en un año fue del 25%, muy por debajo de la inflación real que rondó entre el 36 y 38%, según las mediciones no oficiales. Esto significa que, por la mayor inflación, hubo un manifiesto deterioro del ingreso de la gente que afectó con más fuerza a los que menos ganan.

El universo de los que tienen algún ingreso incluye a los ocupados, ya sea que trabajen en blanco o en negro, en relación de dependencia, por su cuenta, como profesionales, a los jubilados y pensionados, beneficiarios de planes sociales o viven de una renta.

De esta manera, a pesar de las ayudas o prestaciones en dinero que mucha gente recibe del Estado, el reparto de la torta muestra grandes contingentes de trabajadores, jubilados o cuentapropistas con ingresos muy reducidos en relación a las necesidades básicas de las familias.

Es que esas 11,5 millones personas debe mantener un hogar. Y de esta información oficial surge que cada integrante de esas familias dispone de menos $ 100 por día para alimentarse, vestirse y cubrir el resto de las necesidades como salud o vivienda.

Si se desciende en la escala de ingresos, surge que el 30% de los que tienen ingresos -7 millones de personas– dispone de menos de $ 3.100 mensuales o, en promedio, menos de 60 por día porque, en muchos casos, deben compartir ese ingreso con sus cónyuges o hijos.

Ese valor no cubre el costo de una canasta básica “de pobreza”. Por eso, en base a las cifras del INDEC se calcula que la pobreza alcanza al 30% de la población total. Es sabido que el INDEC dejó de medir la indigencia y la pobreza.

Una parte de esta gente de ingresos tan bajos son asalariados informales, cuentapropistas, subocupados, jubilados o pensionados con el haber mínimo o gente que cobra algún plan de empleo. Por ejemplo, a fin de 2014, casi 1,5 millón de pensiones no contributivas percibían $ 2.200 mensuales.

Según el INDEC, el 57% de la población percibe algún ingreso y el 43% son personas sin ingresos -en su mayoría chicos o adolescentes- que dependen de sus familias.

En tanto, la mitad de las personas con ingresos inferiores a los $ 5.000 percibe el 22,3% del ingreso total. Y la otra mitad se queda con el 77,7% restante.

En el Norte del país los ingresos son todavía menores. Por ejemplo, en Posadas (Misiones), Resistencia (Chaco), Corrientes, Santiago del Estero, Salta, Formosa o San Juan, la mitad percibe menos de 3.800.

En el Sur, los ingresos son mayores, como en Tierra del Fuego donde la mitad percibe menos de $ 12.000, pero el costo la canasta básica para un matrimonio con 2 hijos es bien superior: a febrero era de $ 15.769 según la Dirección de Estadísticas y Censos de ese distrito. En la Ciudad de Buenos Aires, la mitad percibe menos de $  7.000 cuando la canasta básica para una familia tipo sumaba $ 12.655, según la Dirección de Estadísticas porteña.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

UN POCO DE HUMOR…

Deja un comentario

marzo 27, 2015 · 12:37 am

EXIGIMOS INTERVENCIÓN A LA ANSES (IV)

Por:  Silvio pedro Pizarro

La carta de lectores que transcribo es significativa, pero quiero advertir que no se trata de oir promesas de los candidatos que, luego no cumplen. En primer lugar, el candidato Massa a presidente cuando estuvo al frente de la Anses originó los conflictos más graves al oponerse al tratamiento de los juicios, a demorarlos ostensiblemente apelando fallos cuando el gobierno se había comprometido a no hacerlo ante organismos de la OEA. El candidato a gobernador de Buenos Aires Bossio siguió su política e incluso solicitó la remoción de dos jueces, por ¡favorecer en sus fallos a los jubilados! El candidato Scioli jamás tomó acción ni se preocupó un ápice por la clase pasiva y todos ellos usaron a destajo sus cargos para promoverse en la política “obediencia debida”, a la Presidenta.
Esto requiere urgente solución ya mismo, no se puede esperar al próximo gobierno pues los plazos son perentorios y lamentablemente ni la sociedad ni los funcionarios ni el periodismo responden a este dramático reclamo.
Transcribo la carta a continuación, y luego prosigo con mis opiniones:
JUICIOS DE JUBILADOS

“Cuando restan pocos meses para los comicios presidenciales, los tres candidatos que aparecen en los sondeos disputándose las preferencias del electorado no han dado aún indicio alguno de qué piensan hacer con los expedientes por juicios de jubilados que se amontonan de tal forma que ya amenazan con derrumbar edificios, debido al peso excesivo que deben soportar en sus estanterías, oficinas y pasillos. La semana pasada, el camarista Luis Herrero afirmó con gran claridad que el fuero de la Seguridad Social está colapsado y que no puede cumplir con su rol constitucional. Por ende, “no hace justicia, porque las sentencias no llegan a tiempo”. Durante las dos presidencias de Cristina Kirchner, cada opositor, a su turno, opinaba sobre lo injusto que era que la Anses apelara sin excepción todos los fallos de primera instancia. Esto fue lo que provocó la acumulación de juicios. Ahora, es muy probable que a partir de diciembre haya un cambio de “modelo” y sería bueno que la prensa consultara a los candidatos sobre las medidas que piensan tomar en caso de acceder al poder.”
Mariano Aldao
Adhiero a esta sugerencia, es un esfuerzo que vale la pena intentar, pero vengo sosteniendo la necesidad de intervenir la Anses. Lo he solicitado varias veces desde hace más diez meses, sin que la prensa se haga eco. En mi blog “Habla la Experiencia” figuran los cuatro artículos que lo exigen.
En un párrafo del último de fecha 7 de marzo, digo:
“Es cada vez más acuciante la necesidad de intervenir el organismo de la Anses. Lo estamos señalando permanentemente desde hace casi un año. El fondo de sustentibilidad está exhausto, La Auditoría General de la Nación alertó en el documento que se presentó en el Congreso sobre la “incertidumbre” y las “serias dudas” que surgen de las cuentas de la Anses.”
Nunca fueron escuchadas las protestas y sugerencias ante la gravísima situación que ya fuera expuesta por la Auditoría General de la Nación. Inexplicablemente, tampoco fueron publicadas.
La Anses debe ser objeto de una total y profunda intervención, no solamente por la malversación de fondos que hemos denunciado sino por constituir una cueva de delincuentes al servicio del Gobierno.”
Con todos estos antecedentes que ponen en peligro la supervivencia de la clase pasiva, reiteramos una vez más la exigencia de una urgente intervención al organismo y deseamos y esperamos que periodismo nos acompañe en la emergencia.

11 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Para los adultos mayores la felicidad no tiene misterios

 

Fuente: Curar con Opinión

Por Dr. Daniel Cassola

Hoy comenzamos a comentar parte de un trabajo muy interesante sobre el estado general de los adultos mayores en Argentina. Se trata de un informe realizado por el Barómetro Social de la Universidad Católica Argentina.

Seguramente nos escuchen hablar de esta información con frecuencia, ya que es un panorama muy completo e imposible de agotar en un solo día.

El primer dato que nos llama la atención es que, a pesar de las magras jubilaciones y la dudosa calidad de las prestaciones de salud que reciben, gran parte de quienes integran la tercera edad dicen ser felices.

Consultados en una encuesta, el 85 por ciento de los adultos mayores sostienen que son felices. Para conocer el por qué de este estado de ánimo no hay ningún misterio que dilucidar.

Las claves de la felicidad son, básicamente, tres: salud, dinero y amor. Quienes dicen ser muy felices se pueden dividir en tres grandes grupos. Están aquellos que pertenecen a los sectores con ingresos más altos de la sociedad, los que tienen un buen estado general de salud y los que viven en pareja.

Sin embargo, el objetivo del trabajo difundido por la UCA es plantear cuáles son los aspectos que faltan, los problemas que afectan a este sector cada vez más numeroso de la población.

En ese sentido, se puede sostener que las condiciones materiales o el dinero no hacen a la felicidad. Pero por el otro lado, la falta de recursos sí puede ser condición de la infelicidad. O sea, las personas de bajos recursos se manifiestan más infelices que quienes gozan de una mejor posición.

Por otra parte, la soledad es un factor importante de infelicidad. Según consigna el estudio alrededor de uno de cada cinco adultos mayores vive en soledad. Entre ellos es más común manifestar signos de infelicidad. Una de las conclusiones al respecto sostiene que “vivir con alguien lo aleja a uno de la infelicidad”.

En cuanto a las deudas sociales, hay cinco grandes puntos. Los primeros tres tienen que ver con la salubridad del entorno. Mucha gente vive en zonas inundables y sin cloacas. Además es muy importante la población que habita cerca de fábricas que contaminan el aire, de basurales o de espejos de agua con polución.

El cuarto faltante tiene que ver con el gas. Uno de cada cinco adultos mayores no tiene conexión a la red de gas. Y el último punto tiene que ver con la falta de acceso a espacios verdes y de recreación.

O sea, por más que haya manifestaciones de felicidad y que sean muchos los que dicen vivir bien, en materia de tercera edad aún queda mucho por hacer.

TERCERA EDAD

“Hay carencias que a cierta edad son más críticas”

Lo sostuvo Enrique Amadasi, coordinador del Barómetro de la Deuda Social con las Personas Mayores de la Universidad Católica Argentina (UCA).

“Nuestro estudio intenta observar las variables que faltan, porque se trata de la deuda social. También se puede ver el vaso medio lleno, que son los índices de felicidad. Pero hay distintos tipos de riesgos, desde el lado de los ingresos, de la salud, de lo medio ambiental. Hay varios puntos de vista. El estudio asume que los umbrales mínimos son los mismos que para el resto de la población. Hay un 30 por ciento que no tiene acceso a cloacas, 50 por ciento en el Conurbano. Quizás no tuvieron cloacas toda la vida, pero a cierta edad es más crítico que en otros momentos de la vida”, agregó Amadasi.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized